Saludos Yolimar,
Indiscutiblemente estás pasando por momentos muy severos, ¿Quíen no ha sufrido por temas de amor?, encima al tuyo se suma el problema de la carga familiar de tus hijos que te ha dejado sobre tus hombros, y todavía el económico.
No se que decirte, solo que Dios nos hace a todos libres, y en medio de ese libre albedrío que nos ha dado a todos los seres humanos, a tu esposo también le ha dado la libertad de optar por escoger el bien o escoger el mal. Desgraciadamente el camino que ha elegido no es correcto.
Nadie más que él, como bien dices, puede ver el rosto del Señor si él así lo desea, si él lo rechaza difícilmente Jesús tocará su corazón.
No por eso vas a dejar de tener fe en Dios, un ejemplo de esa fe es Abraham, su fe se vió respondida por el Señor pero nunca él vió ese premio, a él no le importó y su fe más fuerte.
Tú persevera orando a Dios, eleva también tus oraciones como mediadora a María, si lo crees necesario, pero la "suma de oraciones" no cambia los resultados, no es cosa de "matemáticas", en asuntos de fe, no obra así.
No te quiero restar tu fe, pero sería bueno que recurras al sentido de aquella parte de la escritura en que Pablo dice bien claro:
"¿Acaso la olla de barro le dice al alfarero por qué me hiciste así?, ¿Por qué me diste tal forma o tal uso?, de la misma manera tú, hombre insignificante ¿Puedes increparle a Dios acaso el haberte dado lo que ahora eres sin importar lo bueno o lo malo que hayas hecho?
No recuerdo exactamente en que parte está pero te prometo ubicártela. No cambies tu fe por nada, foratalácete en las palabras de Pedro:
"Si el valor del oro se prueba en fuego, con mayor razón se prueba el valor de la fe del cristiano que se prueba en el horno del sufrimiento".
Es natural que estés deprimida, no cometas locuras, tienes hijos que tienes que sacar adelante y piensa que más que mujer debes cumplir tu rol que Dios te ha dado de madre, un rol como el que le tocó cumplir a María quien con humildad aceptó los designios que le tenía deparado El Señor, entre ellos el SUFRIMIENTO, y mira la grandeza que estaba atrás de todo ese velo, que la glorificó a traves de todas las generaciones:
El Magnificat lo describe en Evangelio Según San Lucas.
Antes de dejarte, te quiero pedir que no creas las promesas de "hombres del mundo", solo aférrate a la promesa de Dios, he visto en TV por ejemplo, como proliferan agrupaciones que especulan con la fe, han creado sus dias especiales para expandir determinados "productos" tal como si de alguna empresa de servicios al cliente se tratara, esos te dicen:
"¡Venga donde nosotros y DEJE DE SUFRIR!", "Si su negocio ha quebrado participe de nuestro ¡VIERNES EMPRESARIAL!", "Si la enamorada lo plantó asista a nuestro ¡MARTES DE LA RECONCILIACION!...Se lo garantizamos ¡CUPIDO LE BENDECIRA!", "Si le está andando mal en el trabajo, en todo, es que le han hecho BRUJERIA, MACUMBA, BUDÚ ¡Si!, venga rápido"...
No les creas, en ese sentido apelo y tomo el ejemplo de los "fuertes de la fe", mis amigos cristianos - evangélicos que por nada del mundo se dejan convencer por extraños toquidos de puerta a otras doctrinas, como tristemente muchos de nosotros los católicos si lo hacemos apenas sentimos que nos va mal y culpamos a Dios.
Los católicos estamos llamados a demostrar una fe tan fuerte como la de estos hermanos ¿Por qué no podemos ser tan ferreos en nuestra fe católica como lo son ellos?
Dios y la virgen te bendigan Yolimar, sigue orando y pon toda tu carga en manos del Señor, que sea como Él decida, recuerda las palabras de Jesús: "Padre aparta de mi este amargo caliz, pero que se haga tu voluntad no la mía".
Adolfo Martín |